ves esta página sin formato por que esta hecha cumpliendo el estándar web CSS 2.
tú navegador no soporta este estándar, o tienes dicho soporte desactivado.
si estas en el primer caso, actualízate. merece mucho la pena.

{EL DIVAN DEL PSICOANALISTA}

{ Una terapia absolutamente egocéntrica }

Archivos

<Agosto 2014
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31
             


Documentos


Blogalia

Blogalia


©2002 hatxe

ESPAÑA , CUNA DEL CHIRINGUITO FORMATIVO

Cuidado, muchachos y muchachas. Vosotros que pensáis que la formación es importante, que la adecuada actualización de los contenidos es necesaria, y que un buen profesional no sólo es aquel que es bueno en su labor sino que también trata de mejorar y adquirir conocimientos en su área. Cuidado, pues en este querido pais nuestro, la formación se usa como arma arrojadiza, como medro de incapaces, como medio de lucro constante chupando de la ubre del estado.
Todos, tanto sindicatos como empresas de formación, han acordado en crear lo que yo denomino “Chiringuito-FormativoTM”. Hoy voy a hablar del último en el que he estado, no porque sea el más significativo (ni siquiera pienso que sea el peor), sino porque simplemente fué el último y tengo aún fresca en la memoria las bajezas que tuve que contemplar. En estos centros se pueden hacer cursos tanto si estás parado como si estás trabajando. De hecho, hice en esta modalidad cursos tanto estando ocupado como desempleado y es normal que mezclen a gente en diferentes estados laborales si no llegan a llenar la clase.


La cosa empezó mal, y la verdad, debiera de haberme dado cuenta entonces, pero decidí darles unos días de gracia a ver si había sido tan solo un tropiezo inicial sin más implicaciones, pero me equivoqué.
El curso empezaba un jueves, y por esas casualidades del destino, yo estaba en A Coruña ultimando un proyecto que finalizaba justo esa semana así que indudablemente me tocaba perderme los dos primeros días, jueves y viernes, para empezar el lunes siguiente, que ya habría vuelto a Madrid. Total, los dos primeros días son de presentación y no me voy a perder mucho, pensé inocentemente.
Así que como soy persona legal, de los que van con la verdad por delante, se me ocurre llamar al coordinador del curso para informarle de que no podré acudir hasta el lunes y me dice que en tal caso no puedo hacer el curso. Me quedé a cuadros. No podía comprender cómo solamente por el hecho de perder uno o dos días me podían directamente expulsar del curso cuando ni siquiera había empezado. Traté de informarme del numero de días que uno podía faltar sin ser expulsado y resulta que por la envergadura del curso podría faltar una semana completa sin que por ello fuera expulsado, pero amigos, faltar el primer día era motivo de expulsión inmediata.

Bastante cabreado, pues era un curso en el que estaba muy interesado, hablé con mi jefe de proyectos, el cual, evidentemente, como es lógico, se negaba a que yo faltara precisamente los dos últimos días del proyecto en A Coruña. Me armé de valor y acudí directamente al responsable de Recursos Humanos y planteé mi caso. No os imagináis lo que tuve que prometer, los favores que tuve que pedir, y los culos que tuve que lamer para que al final se me permitiera por lo menos acudir a Madrid el jueves.

Así lo hice, me presenté el jueves en una clase estúpida que sólo sirvió para rellenar papeles, presentar al profesor, conocer al coordinador y darme cuenta de que la clase estaba MEDIO VACÍA!!!!!.
Básicamente faltaba un 30 % de los supuestamente admitidos alumnos. Alumnos, que evidentemente habían sido má espabilados que yo, y sin necesidad de ir contando su vida a nadie, directamente faltaron los dos primeros e inútiles días para acudir a partir del lunes.
A estas alturas, mi cabreo estaba alcanzando cotas impensables. Mi cólera era olímpica. El pedazo de gilipollas del coordinador me hizo arrastrarme como una sabandija por medio cuadro directivo de mi empresa para evitar que me quitaran la plaza del curso cuando a la vista estaba que si te pasabas por el forro los dos primeros días no pasaba nada. Valiente mentiroso.

Lo dejé correr. No necesita uno cabrearse, que bastante tenía ya con los favores que tuve que pedir. Así que no le dí más vueltas y me dispuse a disfrutar de la “experiencia formativa”. Otro error.

La señorita que impartía el curso era lo más inútil con lo que me he topado en toda mi vida. Su técnica docente, si es que se podía llamar “técnica” a semejante engendro, consistía en poner powerpoints uno tras otro, que ella “muy amablemente” se encargaba de leer como si nosotros fuéramos descerebrados y no pudiéramos comprender el castellano escrito. Comprenderéis que la cosa no era para risa. Día tras día con una inútil de libro sin conocimiiento alguno del tema que lee, procediendo inmisericorde al recitado de powerpoints es un tratamiento que bien podría ser considerado tortura por la Convención de Ginebra o por cualquiera que tenga en suficiente estima los derechos humanos.

La chica que estaba sentada a mi lado, acudió al coordinador del curso, y le comentó muy diplomáticamente (demasiado, para mi gusto) que “las clases eran demasiado teóricas” y que “no vendría mal una práctica de vez en cuando”.

Fué peor el remedio que la enfermedad, porque amiguitos, no sé si sabéis que los ejercicios también pueden leerse como un powerpoint, sin entender lo que se lee. Así que la “seño” se dedicó desde entonces a descargar ejercicios de internet, ponerlos en un powerpoint, y leerlos. Debía ser una yonki del powerpoint o algo así, porque no la separabas de su proyector ni con agua caliente. Nada de consultar dudas, nada de preguntar sobre el problema, porque según ella afirmaba “en mi casa funcionó”.
Esa era la mejor explicación que obtuvimos cuando comprobamos con disgusto que ni uno de los ejercicios funcionaba. Algunos miramos en San google y encontramos las páginas originales de las que había obtenido los materiales prácticos para descubrir con horror que no era siquiera capaz de hacer un “copy & paste” decente. Los problemas estaban tan mal copiados que aunque siguieras los pasos no funcionaba ninguno.

“En mi casa funciona”, era todo lo que se atrevía a decir como explicación. Además de inutil, la señorita tenía una cara como el cemento armado.
Y yo pidiendo favores para no faltar el primer día del puto curso porque sino “me expulsaban”. Si lo llego a saber les digo que se metan el curso y la expulsión por el culo.

No acabó ahí la cosa. Entre unas tonterías y otras, el curso va terminando y justo cuando vamos a plantar una queja firme, llega el evaluador del sindicato. Estos cursos se financian con un dinero que a todos nos quitan de las nóminas, y de este modo chupan todos; los sindicatos, y los chiringuitos. Pones un inútil a leer powerpoints por cuatro duros y la diferencia te la embolsas. Está todo bien pensado. En mi próximo proyecto voy a pedir que no descuenten de mi nómina ni un puto euro para este negociete. Si se puede, claro, que a lo peor no se puede y pagas por cojones.

Total, que como todos estábamos calentitos, cuando llega el tipo del sindicato a evaluar el curso lo que tuvo que oir le dejó las orejas temblando. No se podía creer lo que le decíamos. Yo no sé si se hacía el tonto o qué, porque no me creo que tal y como está montado el negocio este de los chiringuitos formativos (que me imagino que cobran por el número de alumnos, de ahí que no me permitieran faltar el primer día) no se encontrara todos lo días con casos como el nuestro. Sinceramente, no me lo creo. Nuestro caso debe de ser la norma, y no la excepción.
Pues con todo, tuvo que oir de todo menos palabras bonitas.

Claro, luego se montó la de dios es cristo, porque si les tocas en el bolsillo ya es cuando se preocupan. No se preocupan de dar una formación adecuada, sino de llenar el bolsillo sin que se note, y si pueden contratar a un docente incapaz, que es más barato, pero que da el pego, pues más beneficio para ellos, y como la gente se piensa que los cursos son gratis, pues no protestan. No son gratis, los pagamos todos los Españoles. Al menos los que tenemos nómina.

Total, que vino a clase hasta el director del chiringuito este, y no creáis que vino a pedirnos disculpas por la penosa formación impartida, no. Vino a echarnos la bronca a nosotros. En un clásico ejercicio de “matar al mensajero” en vez de mejorar la selección de formadores, disculparon a la “seño” diciendo que todo el mundo se puede equivocar y que la culpa era nuestra. ¡Toma ya!

Imaginaros mi cara. Pidiendo favores para poder acudir al curso, arrastrándome por media oficina, y me encuentro con un docente inútil (pero barato), y el resultado de todo es que la culpa es mía. Lo siquiente que me enteré, por medio de otro de mis compañero, era que en dicho chiringuito estamos todos vetados porque en este país de trincones, chorizos y ausente de la más mínima ética profesional sienta muy mal cuando alguien dice la verdad y la dice bien alto.
Por lo visto mi compañero intentó apuntarse a otro curso a través de la web (hay que tener ganas. Yo no me acerco a estos tunantes otra vez ni que me paguen) y le fué totalmente imposible. Valiente forma de evitar problemas. En vez de mejorar sus procesos formativos, eliminan al que se queja.

Así que advertidos estáis. Os cuento mi experiencia con este chiringuito en concreto, pero no me cabe duda que la mayoría funcionan igual.

2010-07-24 21:18 | 3 Comentarios


FELIZ NO-ENTREVISTA

La incompetencia y la desidia general de las consultoras de Recursos Humanos en general, y de las dedicadas al mundo de la tecnología en particular, está alcanzando niveles insospechados de excelencia.

De todos los caminos que Peters definió en su libro sobre la búsqueda de la excelencia empresarial, ocultó uno que bien podría haber colocado en la cúspide de su sistema. Y este es el de la excelencia por la máxima incompetencia.

Me llaman ayer de una consultora, de la cual de momento no voy a dar el nombre hasta que acabe el "proceso de selección". Pongamos que se llama "Giliposhas Consulting".

Una señorita muy amable me comenta que están buscando un administrador de bases de datos con experiencia en elaboración de informes, Crystal Reports, Data Mining y amplio bagaje en entornos de Recursos Humanos. El puesto está hecho para mí, pienso. Además de informático soy psicólogo y tengo un Master en Organización de Empresas y Recursos Humanos, así que desde mis más de 10 años de experiencia como administrador de bases de datos elaborando informes y analizando datos de todo tipo estoy que salto ante la oportunidad de poder ejercer en tan extraño y mixto perfil todas mis mejores capacidades.

De modo que accedo a que se me requiera en cualquier momento para una entrevista. Cosa que no tengo que esperar mucho a que suceda, dado que esa misma tarde recibo un email muy sucinto, muy concreto, donde sin preámbulo ninguno, sin introducción ninguna, sin saludo tampoco, se me remite una cita de Google Calendar, con una tal Ana Bolizante (doy nombres evidentemente ficticios), 10 de la mañana, y un teléfono de contacto. Ni la dirección, ni nada más. Solo el nombre de la empresa: Torito-Bravo-Tiene-Botines-y-no-va-descalzo. S.L.

Así que pienso: ¡demonios! ¿para qué está San Google? Abro el navegador y busco el nombre de la empresa. Evidentemente con ese nombre tan particular no hay error posible. Encuentro la dirección de sus oficinas centrales en Madrid y ni corto ni perezoso me presento a las 10 horas con mis mejores galas.

La cosa comienza a torcerse cuando llego a la recepción. No existe ninguna Ana bolizante en la empresa Torito-Bravo S.L. El guarda de seguridad revisa sus carpetas con empleados y no logra encontrar a ninguna señorita Bolizante, ni mucho menos que se llame Ana. Busca Ana Conda, a ver si hay suerte. No la hay. Ninguna Ana en Torito-Bravo S.L. El guarda termina llamando a la recepcionista de la empresa y algo debe de cuadrar porque me dicen que si, que es correcto, que espere a que me vengan a recibir.
Ya más tranquilo, pienso que Ana Bolizante es tan nueva en la empresa que ni siguiera está en las listas del guarda de seguridad. Espero unos 10 minutos y viene una amable señorita, que se pone a hablar con la chica que hay a mi lado, agarran y se van.

El guarda de seguridad pega un grito: "¡Maruja!, que este señor te está esperando".
La tal Maruja Jarrón, pone cara de susto, y dice: "¿cómo?"
- Que tienes una reunión con este señor
- No, tengo una entrevista con esta señorita.

Yo ya empiezo a ver estrellitas en los límites de mi visión periférica y cuando empiezo a ver estrellitas en los límites de mi visión periférica lo siguiente es tener los ojos inyectados en sangre y unas urgentes ganas de asesinar a alguien con mis propias manos.

Me acerco, hablo con Maruja Jarrón en estos términos:

- Disculpe pero ustedes, por medio de "Giliposhas Consulting" me han requerido para un puesto de Administrador de Bases de Datos con background en RRHH (los palabros técnicos en mi caso son para ocultar la cólera)
- Estoo, me temo que ha habido una confusión. ¿cual es su apellido?
- se-me-están-empezando-a-inflar, Carlos Cojones
- Pues no se. ¿Usted por quién pregunta?
- Tengo cita con Ana Bolizante, me han mandado un mail citándome en las oficinas de Torito-Bravo S.L. a las 10 y este teléfono de contacto.

En ese preciso momento, la otra chica pega un grito desaforado y dice:
- ¡ESE ES MI TELEFONO!

-"¿cómo?", decimos Maruja Jarrón y yo mismo en estéreo.

- SI, QUE ESE ES MI TELÉFONO.

- "¿cómo te llamas bonita?", inquiero con toda la amabilidad y la ironía de que soy capaz, porque la niña era un callo malayo.

- "Ana Bolizante", contesta la chica en un susurro.

Lo que sigue no tiene desperdicio. Todo el mundo pidiendo perdón. Bajó hasta el subdirector de la citada "Giliposhas Consulting", que por casualidad estaba en las oficinas de "Torito-Bravo" para pedir "sus más sinceras disculpas por el error". Toda una retahila de lugares comunes. Que si esto nunca me ha pasado en los más de 20 años que llevo en el negocio, que si nosotros llevamos un estricto control de calidad en nuestros procedimientos, que si no entendemos cómo ha podido pasar....

Yo sí entiendo cómo ha podido pasar, señor Giliposhas. Básicamente se trata de la suma de la incompetencia de los jefes añadida al salario escaso y muchas horas de sus empleados.

Decidí tomármelo con humor, pero cuando la última frase del director de "Giliposhas Consulting" fué: "No tenga usted una mala imagen de nosotros, que somos una empresa seria", lo siguiente que hice fué palparme la cartera.

La frase "somos una empresa seria" es una de las que normalmente me hacen temer lo peor.

2010-05-12 13:27 | 0 Comentarios


SARA, UNA PROFESIONAL

A veces, cuando menos te lo esperas, te encuentras en la vida en una encrucijada. Un cruce de caminos donde una persona remueve hasta lo más profundo tu conciencia, tu corazón, tu intelecto y hasta tu alma, y después de eso ya no eres el mismo. Nunca volverás a ser el mismo.

Yo estaba tan tranquilo, inocente de mí, con las rutinas diarias habituales. Levantarse, trabajar, comer, dormir...nada remarcable. Mi empresa quiere mejorar mi formación y de repente, sin solución de continuidad me encuentran ustedes haciendo un curso de Administración de Bases de Datos Oracle.

Reconozco que nunca habia tratado profesionalmente dicho tema, y reconozco también que mi vida se había desarrollado hasta entonces en el lado oscuro de la ingeniería informática, rama acólitos de Microsoft. Quizás por eso Sara impactó en mi vida como un rayo de luz intenso en medio de mi oscuridad. Me cegó, y desde entonces soy como un conejo al cual han deslumbrado los focos de un Land Rover.

Nunca podré agradecer suficientes veces lo que aprendí bajo su tutela. Quizás por ese motivo lo dejo escrito aquí, para que las generaciones venideras tengan constancia de que al menos una vez, quizás tan solo una, alguien logró trascender su rutina diaria y entrar en la iluminación. Y todo gracias a ella, que de manera desinteresada esparció la semilla de la sabiduría en un terreno yermo como era mi cerebro en aquel entonces.

Sin embargo su técnica puede ser criticable y a buen seguro será criticada por los mismos de siempre, aquellos que no saben ver mas allá de sus narices y que esperan el resultado inmediato, el dividendo fácil, sin esfuerzo. Confieso que en un principio me chocó su método didáctico, pero una vez que comprendes que lo que está haciendo es tratar de colocarte en un estado Zen, adecuando tu mente para que reciba el conocimiento sin resistencia y quede plantada la semilla de la sabiduria.

Inició, de improviso, sin más dilación, una lectura inmisericorde presentaciones, palabra por palabra, párrafo por párrafo, de conceptos, temas, ideas, uno tras otro, sin conceder tiempo a la reflexión, a la meditación, a la discusión. No hay discusión posible. Debemos estar abiertos a que la retahila de presentaciones en powerpoint vaya calando en nuestro ser, que vaya penetrando en nuestro interior. Da igual que las presentaciones estén mal. Da igual que contengan conceptos erróneos, pues no es la exposición de datos su objetivo sino amordazar las conciencias, dormir la rebeldía de nuestro YO consciente, que siempre analiza, critica, juzga, condena. Hay que abandonarse a la corriente del pensamiento, en este caso a la corriente de Powerpoints, para alcanzar, en algún momento, la iluminación.

Evidentemente, esta técnica, no es bien acogida por todos los alumnos. No todos logran alcanzar el estado mental que se precisa para aprender Oracle, el oráculo. Y ella cual si fuese nuestra Pitia particular, la encargada de abrir nuestras mentes. Algunos, los que no logran adormecer a su YO consciente, crítico, reclaman, preguntan, y se encuentran con respuestas paradójicas al más puro estilo Zen. Yo asiento, con una sonrisa de comprensión, mientras los demás se encolerizan. Piensan que les sale del paso ante cuestiones sobre aspectos distintos de los que aparecen en dichas presentaciones, con respuestas peregrinas o que no tienen nada que ver, con invenciones propias o aseveraciones peligrosas para un supuesto administrador de bases de datos que se precie de serlo; pero no comprenden, como yo, que Sara está tratando de despistar a su mente consciente con respuestas absurdas del tipo:

- Para hacer una copia de seguridad en caliente hay que parar la base de datos.

- El ejercicio no funciona porque al copiar el código a word se me han añadido comas y paréntesis

- Ayer lo probé en mi casa y funcionaba , tiene que funcionar.


Mientras el resto de profesores toman el camino más fácil, y entregan todo mascado, solucionado, pulido, correcto, Sara se preocupa por nuestra evolución espiritual y personal entregando paradojas, sinsentidos, contradicciones, todo ello, como digo, para guiar a nuestra mente a un nivel superior.

Mientras el resto de profesores instalan un servidor Oracle en su equipo y van mostrando a los alumnos los resultados de los comandos introducidos, ella se niega a hacerlo. No quiere que se venga abajo su estudiada estrategia de enseñanza con tan burdo método, así que se escuda en que su equipo no funciona bien, que le da muchos errores, y evita hábilmente tener que instalar el servidor, que solo le entorpecería en su objetivo.

En ocasiones, algunos de los alumnos, atisban por momentos algo de la iluminación que se está impartiendo, y llaman la atención sobre muchos de los problemas propuestos, que están mal redactados, son erróneos, o inducen a confusión en su planteamiento. Cuando llaman la atención sobre este hecho, reciben una gratificación intelectual y los corrige sobre la marcha. No sean malpensados y no piensen: “No puedo creer que alguien que se dedica a la docencia no prepara los ejercicios de manera que al menos, aunque sean descargados de internet, sean meridianamente comprensibles en su enunciado o al menos tengan sentido”. Como me dijo un alumno absolutamente refractario y que nunca llegará a nada por incrédulo, presumo.

No quiero extenderme demasiado y solamente voy a exponer las diferentes técnicas utilizadas para iluminarnos, entre otras:

- No entregar las presentaciones que va leyendo salvo en el caso de que ya las haya terminado y borrarlas de inmediato antes de que apenas de tiempo a copiarlas.
- No explicar ni interpretar los resultados obtenidos de un ejercicio. Usa tu luz interior.
- No entregar a la clase los comandos de ejecución de un ejercicio salvo cuando funciona. Si no funciona es un método perfecto para que entres en Zen y averigües por tí mismo porqué.
- Atender a los alumnos que afirman que sus ejercicios han funcionado con preferencia frente a los que manifiestan que no ha sido así. Evidentemente los cerrados de corazón no merecen su atención. La semilla de la iluminación solo crece en terreno fértil, todo lo demás es desperdiciar semillas.
- Cambiar de tema cuando sucesivos ejercicios no funcionan. Ya es suficiente. Si con varios ejercicios inconclusos no eres capaz de encontrar en tu interior la luz de la solución ¿para qué vamos a perder el tiempo?.
- Pasar de puntillas por los asuntos en los que planteamos objeciones. No hay que dar cuartel a la mente racional, tan artera, tan ávida de explicaciones coherentes.
- Dar el mismo tema dos veces si con eso evita dar otro más comprometido que le sigue según el guión. Esto para focalizar más nuestro chakra, a modo de Ommm repetitivo, que permite entrar en un estado mayor de iluminación.

Y por supuesto no impartir nada de lo que nuestras mentes racionales, arteras, y engañosas, esperaban recibir: ni Enterprise Manager, ni Analisis de Sentencias, ni Analisis de Explain Plan, ni TuningPack, ni AWR, ni RMAN, ni ADDM, ni Access Advisor, ni Programación de trabajos (automatización), ni recuperación de desastres. Es necesario esforzarse, no recibirlo todo hecho. Que la mente racional es muy vaga y lo quiere todo hecho.

A los alumnos más rebeldes, más recalcitrantes, que constantemente estaban poniendo en peligro la iluminación de los demás con constantes preguntas y discusiones, los colocó en su sitio con una técnica que todavía hoy cuando me acuerdo, hace acudir una sonrisa a mi rostro.

”Eliminad un archivo de Oracle con el sistema operativo y recuperarlo usando este comando”

Todavía me río cuando la mitad de la clase se quedó sin servidores con los que ejecutar nada. Evidentemente era un escarmiento, pues la sentencia de Flashback o recover solo funcionan en condiciones dadas, que en este caso no se daban, claro. Recibieron su merecido. Por importunar. Al que protestaba por haber perdido el servidor se le amonestaba con una frase que no olvidaré: ”Tu equipo está fatal. Reinstala el Oracle desde el principio”

Después de que Sara pasó por mi vida. Soy un profesional nuevo. Ahora cuando algo no funciona en mi empresa, y el jefe grita completamente histérico en su despacho, utilizo una de las múltiples técnicas de iluminación que ella me impartió, entre mis favoritas está “En mi casa funciona”, pero dependiendo del día utilizo otras, como ”word ha metido comas y parentesis en mi código”, o también ”el equipo está fatal. Hay que reinstalar”. Mi mente sigue en aquel estado Zen, relajado, pleno.

Y soy más feliz.

2009-12-26 13:06 | 0 Comentarios


¿se puede ser todavía más Geek?


Ahora mismo estoy en la oficina, escuchando la musica que está en un disco NDAS de un Terabyte en mi casa, disco que se conecta mediante RJ45 a una maquina Linux que sirve la musica en la red mediante el protocolo DAAP y el Firefly Media Server a través de un túnel SSH. El reproductor (Amarok) está corriendo sobre una máquina Virtual Linux de VirtualBox que se ejecuta sobre un equipo con Windows XP de la oficina.

Sólo en configurar el disco duro externo, que no tiene IP y usa un protocolo especial, me tiré casi un mes, pues tuve que compilar el nucleo de linux con el driver del disco duro.

Y tuve que aguantar que los de siempre me dijeran que no sabía de lo que hablaba cuando hablaba de linux.....

2008-02-21 12:09 | 3 Comentarios


HASTÍO COTIDIANO

Hoy me ha pasado una cosa, cuando menos curiosa.

Dentro del hastío generalizado de lo cotidiano, que suele ser muy hastiante o bien muy (demasiado) cotidiano, que de las dos cosas no se cual elegir como la peor, hemos tenido una reunion con dos representantes de la empresa que nos provee de servicios de conectividad y VPN para todas nuestras sedes, encontrándome en la tesitura de tener que presentar una serie de quejas y sugerencias de mejora sobre el servicio prestado.

Sin preparación, porque sinceramente escasa motivación tengo para hacer los enjundiosos informes de antaño, y por los cuales soy conocido en la empresa como "el repollo", solamente con unos cuantos correos electrónicos impresos y un par de datos anotados en una hoja suelta. Con tan solo ese bagaje y un más que justificado cabreo que me aqueja de manera, cómo no, hastiada y cotidiana, me he presentado a todo un señor director de operaciones para España de la citada compañía.

A resultas de todo ello, y tras hora y media de reunión, tengo que decir que, el citado muy importante señor no ha sabido dónde meter la cabeza. Tras cada argumento que blandía, a modo de escudo, de manera inmisericorde era destrozado, las más de las veces, con frases de su propia boca. Como corolario final, le he llamado de una manera muy educada, nada más y nada menos, que incompetente. Y se ha tenido que callar.

No sé si la fuerza de mis argumentos o la fuerza de mi mirada, llameante por el fuego del cabreo (hastiado y cotidiano), pero todo un señor director de Operaciones para España de una de las empresas Europeas más importantes del sector, no ha estado a la altura de las circunstancias.

Estas, las circunstancias, me han hecho pensar que desde luego es lisa y llanamente la suerte, el acierto, o el destino, el que hace que un tipo como él sea director de operaciones para España de una muy importante empresa, y yo, pues bueno, esté donde estoy comiéndome el hastío y la cotidianeidad.

Sinceramente he disfrutado discutiendo sobre flujos de información, sistemas de gestión de incidencias y CRM con semejante gran señor. Sobre todo porque lo he machacado.

Todo ello con unos correos electrónicos impresos, unas notas en un papel, y un rotulador.

Y mi hastío y mi cotidianeidad, por supuesto.

2007-09-19 17:54 | 1 Comentarios


TRIPAS

Hay veces en que uno lee algo que le impacta sobremanera. Casi me da algo cuando leí este relato de Chuck Palahniuk al que llegué tras seguir el enlace de "El sentido de la vida". Me sorprendí a mí mismo aguantando la respiración.
Allá Va.


TRIPAS - Chuck Palahniuk

Tomen aire.

Tomen tanto aire como puedan. Esta historia debería durar el tiempo que logren retener el aliento, y después un poco más. Así que escuchen tan rápido como les sea posible.

Cuando tenía trece años, un amigo mío escuchó hablar del “pegging”. Esto es cuando a un tipo le meten un pito por el culo. Si se estimula la próstata lo suficientemente fuerte, el rumor dice que se logran explosivos orgasmos sin manos. A esa edad, este amigo es un pequeño maníaco sexual. Siempre está buscando una manera mejor de estar al palo. Se va a comprar una zanahoria y un poco de jalea para llevar a cabo una pequeña investigación personal. Después se imagina cómo se va a ver la situación en la caja del supermercado, la zanahoria solitaria y la jalea moviéndose sobre la cinta de goma. Todos los empleados en fila, observando. Todos viendo la gran noche que ha planeado.

Entonces mi amigo compra leche y huevos y azúcar y una zanahoria, todos los ingredientes para una tarta de zanahorias. Y vaselina.

Como si se fuera a casa a meterse una tarta de zanahorias por el culo.

En casa, talla la zanahoria hasta convertirla en una contundente herramienta. La unta con grasa y se la mete en el culo. Entonces, nada. Ningún orgasmo. Nada pasa, salvo que duele.

Entonces la madre del chico grita que es hora de la cena. Le dice que baje inmediatamente.

El se saca la zanahoria y entierra esa cosa resbaladiza y mugrienta entre la ropa sucia debajo de su cama.

Después de la cena va a buscar la zanahoria, pero ya no está allí. Mientras cenaba, su madre juntó toda la ropa sucia para lavarla. De ninguna manera podía encontrar la zanahoria, cuidadosamente tallada con un cuchillo de su cocina, todavía brillante de lubricante y apestosa.

Mi amigo espera meses bajo una nube oscura, esperando que sus padres lo confronten. Y nunca lo hacen. Nunca. Incluso ahora, que ha crecido, esa zanahoria invisible cuelga sobre cada cena de Navidad, cada fiesta de cumpleaños. Cada búsqueda de huevos de Pascua con sus hijos, los nietos de sus padres, esa zanahoria fantasma se cierne sobre ellos. Ese algo demasiado espantoso para ser nombrado.

Los franceses tienen una frase: “ingenio de escalera”. En francés, esprit de l’escalier. Se refiere a ese momento en que uno encuentra la respuesta, pero es demasiado tarde. Digamos que usted está en una fiesta y alguien lo insulta. Bajo presión, con todos mirando, usted dice algo tonto. Pero cuando se va de la fiesta, cuando baja la escalera, entonces, la magia. A usted se le ocurre la frase perfecta que debería haber dicho. La perfecta réplica humillante. Ese es el espíritu de la escalera.

El problema es que los franceses no tienen una definición para las cosas estúpidas que uno realmente dice cuando está bajo presión. Esas cosas estúpidas y desesperadas que uno en verdad piensa o hace.

Algunas bajezas no tienen nombre. De algunas bajezas ni siquiera se puede hablar.

Mirando atrás, muchos psiquiatras expertos en jóvenes y psicopedagogos ahora dicen que el último pico en la ola de suicidios adolescentes era de chicos que trataban de asfixiarse mientras se masturbaban. Sus padres los encontraban, una toalla alrededor del cuello, atada al ropero de la habitación, el chico muerto. Esperma por todas partes. Por supuesto, los padres limpiaban todo. Le ponían pantalones al chico. Hacían que se viera... mejor. Intencional, al menos. Un típico triste suicidio adolescente.

Otro amigo mío, un chico de la escuela con su hermano mayor en la Marina, contaba que los tipos en Medio Oriente se masturban distinto a como lo hacemos nosotros. Su hermano estaba estacionado en un país de camellos donde los mercados públicos venden lo que podrían ser elegantes cortapapeles. Cada herramienta es una delgada vara de plata lustrada o latón, quizá tan larga como una mano, con una gran punta, a veces una gran bola de metal o el tipo de mango refinado que se puede encontrar en una espada. Este hermano en la Marina decía que los árabes se ponen al palo y después se insertan esta vara de metal dentro de todo el largo de su erección. Y se masturban con la vara adentro, y eso hace que masturbarse sea mucho mejor. Más intenso.

Es el tipo de hermano mayor que viaja por el mundo y manda a casa dichos franceses, dichos rusos, útiles sugerencias para masturbarse. Después de esto, un día el hermano menor falta a la escuela. Esa noche llama para pedirme que le lleve los deberes de las próximas semanas. Porque está en el hospital.

Tiene que compartir la habitación con viejos que se atienden por sus tripas. Dice que todos tienen que compartir la misma televisión. Su única privacidad es una cortina. Sus padres no lo visitan. Por teléfono, dice que sus padres ahora mismo podrían matar al hermano mayor que está en la Marina.

También dice que el día anterior estaba un poco drogado. En casa, en su habitación, estaba tirado en la cama, con una vela encendida y hojeando revistas porno, preparado para masturbarse. Todo esto después de escuchar la historia del hermano en la Marina. Esa referencia útil acerca de cómo se masturban los árabes. El chico mira alrededor para encontrar algo que podría ayudarlo. Un bolígrafo es demasiado grande. Un lápiz, demasiado grande y duro. Pero cuando la punta de la vela gotea, se logra una delgada y suave arista de cera. La frota y la moldea entre las palmas de sus manos. Larga y suave y delgada.

Drogado y caliente, se la introduce dentro, más y más profundo en la uretra. Con un gran resto de cera todavía asomándose, se pone a trabajar.

Aun ahora, dice que los árabes son muy astutos. Que reinventaron por completo la masturbación. Acostado en la cama, la cosa se pone tan buena que el chico no puede controlar el camino de la cera. Está a punto de lograrlo cuando la cera ya no se asoma fuera de su erección.

La delgada vara de cera se ha quedado dentro. Por completo. Tan adentro que no puede sentir su presencia en la uretra.

Desde abajo, su madre grita que es hora de la cena. Dice que tiene que bajar de inmediato. El chico de la cera y el chico de la zanahoria son personas diferentes, pero tienen vidas muy parecidas.

Después de la cena, al chico le empiezan a doler las tripas. Es cera, así que se imagina que se derretirá adentro y la meará. Ahora le duele la espalda. Los riñones. No puede pararse derecho.

El chico está hablando por teléfono desde su cama de hospital, y de fondo se pueden escuchar campanadas y gente gritando. Programas de juegos en televisión.

Las radiografías muestran la verdad, algo largo y delgado, doblado dentro de su vejiga. Esta larga y delgada V dentro suyo está almacenando todos los minerales de su orina. Se está poniendo más grande y dura, cubierta con cristales de calcio, golpea y desgarra las suaves paredes de su vejiga, obturando la salida de su orina. Sus riñones están trabados. Lo poco que gotea de su pene está rojo de sangre.

El chico y sus padres, toda la familia mirando las radiografías con el médico y las enfermeras parados allí, la gran V de cera brillando para que todos la vean: tiene que decir la verdad. La forma en que se masturban los árabes. Lo que le escribió su hermano en la Marina. En el teléfono, ahora, se pone a llorar.

Pagaron la operación de vejiga con el dinero ahorrado para la universidad. Un error estúpido, y ahora jamás será abogado. Meterse cosas adentro. Meterse dentro de cosas. Una vela en la pija o la cabeza en una horca, sabíamos que serían problemas grandes.

A lo que me metió en problemas a mí lo llamo “Bucear por perlas”. Esto significaba masturbarse bajo el agua, sentado en el fondo de la profunda piscina de mis padres. Respiraba hondo, con una patada me iba al fondo y me deshacía de mis shorts. Me quedaba sentado en el fondo dos, tres, cuatro minutos.

Sólo por masturbarme tenía una gran capacidad pulmonar. Si hubiera tenido una casa para mí solo, lo habría hecho durante tardes enteras.

Cuando finalmente terminaba de bombear, el esperma colgaba sobre mí en grandes gordos globos lechosos.

Después había más buceo, para recolectarla y limpiar cada resto con una toalla. Por eso se llamaba “bucear por perlas”. Aun con el cloro, me preocupaba mi hermana. O, por Dios, mi madre.

Ese solía ser mi mayor miedo en el mundo: que mi hermana adolescente virgen pensara que estaba engordando y diera a luz a un bebé de dos cabezas retardado. Las dos cabezas me mirarían a mí. A mí, el padre y el tío. Pero al final, lo que te preocupa nunca es lo que te atrapa.

La mejor parte de bucear por perlas era el tubo para el filtro de la pileta y la bomba de circulación. La mejor parte era desnudarse y sentarse allí.

Como dicen los franceses, ¿a quién no le gusta que le chupen el culo? De todos modos, en un minuto se pasa de ser un chico masturbándose a un chico que nunca será abogado.

En un minuto estoy acomodado en el fondo de la piscina, y el cielo ondula, celeste, através de un metro y medio de agua sobre mi cabeza. El mundo está silencioso salvo por el latido del corazón en mis oídos. Los shorts amarillos están alrededor de mi cuello por seguridad, por si aparece un amigo, un vecino o cualquiera preguntando por qué falté al entrenamiento de fútbol. Siento la continua chupada del tubo de la pileta, y estoy meneando mi culo blanco y flaco sobre esa sensación. Tengo aire suficiente y la pija en la mano. Mis padres se fueron a trabajar y mi hermana tiene clase de ballet. Se supone que no habrá nadie en casa durante horas.

Mi mano me lleva casi al punto de acabar, y paro. Nado hacia la superficie para tomar aire. Vuelvo a bajar y me siento en el fondo. Hago esto una y otra vez.

Debe ser por esto que las chicas quieren sentarse sobre tu cara. La succión es como una descarga que nunca se detiene. Con la pija dura, mientras me chupan el culo, no necesito aire. El corazón late en los oídos, me quedo abajo hasta que brillantes estrellas de luz se deslizan alrededor de mis ojos. Mis piernas estiradas, la parte de atrás de las rodillas rozando fuerte el fondo de concreto. Los dedos de los pies se vuelven azules, los dedos de los pies y las manos arrugados por estar tanto tiempo en el agua.

Y después dejo que suceda. Los grandes globos blancos se sueltan. Las perlas. Entonces necesito aire. Pero cuando intento dar una patada para elevarme, no puedo. No puedo sacar los pies. Mi culo está atrapado.

Los paramédicos de emergencias dirán que cada año cerca de 150 personas se quedan atascadas de este modo, chupadas por la bomba de circulación. Queda atrapado el pelo largo, o el culo, y se ahoga. Cada año, cantidad de gente se ahoga. La mayoría en Florida.

Sólo que la gente no habla del tema. Ni siquiera los franceses hablan acerca de todo. Con una rodilla arriba y un pie debajo de mi cuerpo, logro medio incorporarme cuando siento el tirón en mi culo. Con el pie pateo el fondo. Me estoy liberando pero al no tocar el concreto tampoco llego al aire. Todavía pateando bajo el agua, revoleando los brazos, estoy a medio camino de la superficie pero no llego más arriba. Los latidos en mi cabeza son fuertes y rápidos.

Con chispas de luz brillante cruzando ante mis ojos me doy vuelta para mirar... pero no tiene sentido. Esta soga gruesa, una especie de serpiente azul blancuzca trenzada con venas, ha salido del desagüe y está agarrada a mi culo. Algunas de las venas gotean rojo, sangre roja que parece negra bajo el agua y se desprende de pequeños rasguños en la pálida piel de la serpiente. La sangre se disemina, desaparece en el agua, y bajo la piel delgada azul blancuzca de la serpiente se pueden ver restos de una comida a medio digerir.

Esa es la única forma en que tiene sentido. Algún horrible monstruo marino, una serpiente del mar, algo que nunca vio la luz del día, se ha estado escondido en el oscuro fondo del desagüe de la pileta, y quiere comerme.

Así que la pateo, pateo su piel resbalosa y gomosa y llena de venas, pero cada vez sale más del desagüe. Ahora quizá sea tan larga como mi pierna, pero aún me retiene el culo. Con otra patada estoy a unos dos centímetros de lograr tomar aire. Todavía sintiendo que la serpiente tira de mi culo, estoy a un centímetro de escapar.

Dentro de la serpiente se pueden ver granos de maíz y maníes. Se puede ver una brillante bola anaranjada. Es la vitamina para caballos que mi padre me hace tomar para que gane peso. Para que consiga una beca gracias al fútbol. Con hierro extra y ácidos grasos omega tres. Ver esa pastilla me salva la vida.

No es una serpiente. Es mi largo intestino, mi colon, arrancado de mi cuerpo. Lo que los doctores llaman prolapso. Mis tripas chupadas por el desagüe.

Los paramédicos dirán que una bomba de agua de piscina larga 360 litros de agua por minuto. Eso son unos 200 kilos de presión. El gran problema es que por dentro estamos interconectados. Nuestro culo es sólo la parte final de nuestra boca. Si me suelto, la bomba sigue trabajando, desenredando mis entrañas hasta llegar a mi boca. Imaginen cagar 200 kilos de mierda y podrán apreciar cómo eso puede destrozarte.

Lo que puedo decir es que las entrañas no sienten mucho dolor. No de la misma manera que duele la piel. Los doctores llaman materia fecal a lo que uno digiere. Más arriba es chyme, bolsones de una mugre delgada y corrediza decorada con maíz, maníes y arvejas.

Eso es la sopa de sangre y maíz, mierda y esperma y maníes que flota a mi alrededor. Aún con mis tripas saliendo del culo, conmigo sosteniendo lo que queda, aún entonces mi prioridad era volver a ponerme el short. Dios no permita que mis padres me vean la pija.

Una de mis manos está apretada en un puño alrededor de mi culo, la otra arranca el short amarillo del cuello. Pero ponérmelos es imposible.

Si quieren saber cómo se sienten los intestinos, compren uno de esos condones de piel de cabra. Saquen y desenrrollen uno. Llénenlo con mantequilla de maní, cúbranlo con lubricante y sosténganlo bajo el agua. Después traten de rasgarlo. Traten de abrirlo en dos. Es demasiado duro y gomoso. Es tan resbaladizo que no se puede sostener. Un condón de piel de cabra, eso es un intestino común.

Ven contra lo que estoy luchando.

Si me dejo ir por un segundo, me destripo.

Si nado hacia la superficie para buscar una bocanada de aire, me destripo.

Si no nado, me ahogo.

Es una decisión entre morir ya mismo o dentro de un minuto. Lo que mis padres encontrarán cuando vuelvan del trabajo es un gran feto desnudo, acurrucado sobre sí mismo. Flotando en el agua sucia de la piscina del patio. Sostenido por atrás por una gruesa cuerda de venas y tripas retorcidas. El opuesto de un adolescente que se ahorca cuando se masturba. Este es el bebé que trajeron del hospital trece años atrás. Este es el chico para el que deseaban una beca deportiva y un título universitario. El que los cuidaría cuando fueran viejos. Aquí está el que encarnaba todas sus esperanzas y sueños. Flotando, desnudo y muerto. Todo alrededor, grandes lechosas perlas de esperma desperdiciada.

Eso, o mis padres me encontrarán envuelto en una toalla ensangrentada, desmayado a medio camino entre la piscina y el teléfono de la cocina, mis desgarradas entrañas todavía colgando de la pierna de mis shorts amarillos. Algo de lo que ni los franceses hablarían.

Ese hermano mayor en la Marina nos enseñó otra buena frase. Rusa. Cuando nosotros decimos: “Necesito eso como necesito un agujero en la cabeza”, los rusos dicen: “Necesito eso como necesito un diente en el culo”. Mne eto nado kak zuby v zadnitse. Esas historias sobre cómo los animales capturados por una trampa se mastican su propia pierna; cualquier coyote puede decir que un par de mordiscos son mucho mejores que morir.

Mierda... aunque seas ruso, algún día podrías querer esos dientes. De otra manera, lo que tenés que hacer es retorcerte, dar vueltas. Enganchar un codo detrás de la rodilla y tirar de esa pierna hasta la cara. Morder tu propio culo. Uno se queda sin aire y mordería cualquier cosa con tal de volver a respirar.

No es algo que te gustaría contarle a una chica en la primera cita. No si querés besarla antes de ir a dormir. Si les cuento qué gusto tenía, nunca nunca volverían a comer calamares.

Es difícil decir qué les disgustó más a mis padres: cómo me metí en el problema o cómo me salvé. Después del hospital, mi madre dijo: “No sabías lo que hacías, amor. Estabas en shock”. Y aprendió a cocinar huevos pasados por agua.

Toda esa gente asqueada o que me tiene lástima... la necesito como necesito dientes en el culo.

Hoy en día, la gente me dice que soy demasiado delgado. En las cenas, la gente se queda silenciosa o se enoja cuando no como la carne asada que prepararon. La carne asada me mata. El jamón cocido. Todo lo que se queda en mis entrañas durante más de un par de horas sale siendo todavía comida. Chauchas o atún en lata, me levanto y me los encuentro allí en el inodoro.

Después de sufrir una disección radical de los intestinos, la carne no se digiere muy bien. La mayoría de la gente tiene un metro y medio de intestino grueso. Yo tengo la suerte de conservar mis quince centímetros. Así que nunca obtuve una beca deportiva, ni un título. Mis dos amigos, el chico de la cera y el de la zanahoria, crecieron, se pusieron grandotes, pero yo nunca llegué a pesar un kilo más de lo que pesaba cuando tenía trece años. Otro gran problema es que mis padres pagaron un montón de dinero por esa piscina. Al final mi padre le dijo al tipo de la piscina que fue el perro. El perro de la familia se cayó al agua y se ahogó. El cuerpo muerto quedó atrapado en el desagüe. Aun cuando el tipo que vino a arreglar la piscina abrío el filtro y sacó un tubo gomoso, un aguachento resto de intestino con una gran píldora naranja de vitaminas aún dentro, mi padre sólo dijo: “Ese maldito perro estaba loco”. Desde la ventana de mi pieza en el primer piso podía escuchar a mi papá decir: “No se podía confiar un segundo en ese perro...”.

Después mi hermana tuvo un atraso en su período menstrual.

Aun cuando cambiaron el agua de la pileta, aun después de que vendieron la casa y nos mudamos a otro estado, aun después del aborto de mi hermana, ni siquiera entonces mis padres volvieron a mencionarlo.

Esa es nuestra zanahoria invisible.

Ustedes, tomen aire ahora.

Yo todavía no lo hice.

2007-06-26 11:30 | 1 Comentarios


Alucinando

Estaba hoy en la oficina. En uno de esos momentos en que dejas la mirada perdida y reparé en el calendario que tengo sobre la mesa, de esos que son una cuartilla en cartón plastificado que al doblar se mantiene en pie como si fuese un triángulo.

El diseño está realizado de modo que son un cuadrado por cada mes con un fondo que se ve a su través cómo en una semi-transparencia.
Y me sorprendí a mí mismo cómo habrían hecho las transparencias. Es absurdo. Pensé en el calendario, que es de papel, como si fuese un vistoso efecto del sistema operativo.

2007-05-21 15:59 | 0 Comentarios


Gnome Launch Box, Launchy para Ubuntu

Cuando usaba Windows, tenia un programa que me gustaba mucho. Se llamaba launchy, y a decir de los que entienden, era una "copia" de un programa que existe en MacOS que se llamaba "QuickSilver".

A mi me da igual si algo es original o algo es copia. Al fin y al cabo pienso que no hay nada original en este mundo y todos copiamos de todos sin darnos cuenta. El caso es que en Ubuntu estuve buscando algo parecido y encontré Gnome Launch Box. Está en el gestor de paquetes, o sea que lo puedes instalar con Synaptic o desde consola con apt-get buscando por gnome-launch-box.

Lo que pasa con este, es que me funciona de un modo un tanto engorroso. Teóricamente, si yo presiono ALT+Espacio, me debe abrir la ventanita de búsqueda pero no lo hace. Para ejecutarlo tengo que abrir la ventanita para ejecutar comandos con ALT+F2 y teclear gnome-launch-box. Luego se abre, y ahí busco lo que quiera. Cuando cierro ya no se vuelve a abrir y si quiero llamarlo de nuevo tengo que volver a abrir ALT+F2.

Encontré en muchas páginas web gente que tenia ese mismo problema y que lo habian solucionado de la siguiente manera:

1. ejecuta desde una terminal el comando gconf-editor
2. Navega hasta llegar a la rama /apps/metacity/keybindings_commands
3. Asigna un comando libre, por ejemplo command_1 las teclas que quieras (que no esten ocupadas)
4. Navega hasta la rama /apps/metacity/global_keybindings
5. Asigna el comando gnome-launch-box al comando run_command_1 que hayas elegido (yo puse Alt+j porque el Alt+Space abre el menu de las ventanas)

Luego me fuí al menú de Sesiones (creo que en preferencias, o sino buscarlo en administracion) y le metí el comando "gnome-launch-box -n -t" para que se me ejecute al iniciar Gnome. La "n" y la "t" es para que no me saque la pantalla de inicio y me aplique transparencias si tengo los efectos chulos de escritorio activados (compiz).

Pero nada. No hay forma. Si quiero ejecutarlo tengo que abrir la ventanita para ejecutar comandos y meter a mano gnome-launch-box. Es un engorro. Así que instalé Katapult, que aunque sea de KDE, funciona bien despues de instalarlo desde el gestor de paquetes. Te carga librerias de KDE, pero no creo que eso haga que las cosas vayan lentas.

Contadme si os ha servido.

2007-05-09 14:13 | 1 Comentarios


Me gusta Linux pero me siento culpable

Me entra cierto reparo al usar Ubuntu. Sé que otra gente está muy feliz con haber conocido Linux y mucho más feliz con el hecho de que el uso de Linux se extienda. También sé, porque me lo han contado, no porque yo lo haya sentido, que sienten una especie de liberación personal cuando pasan desde Windows a Linux.

En mi caso me siento culpable. Quizás sea mi propio carácter, tan tendente a la melancolía, pero no dejo de pensar que si uso programas que no cuestan dinero (y entiendo perfectamente que Libre no es lo mismo que Gratix, pero como si lo fuera)habrá muchos programadores que pierdan su trabajo

Y si esto no es así, lo que temo que ocurrirá es que las empresas empezarán a usar programas gratuitos y el mercado se verá presionado en esa dirección hasta el punto que mucha gente que trabaja en programas buenos pero que cuestan dinero o no son libres, perderán su trabajo.

2007-05-08 16:24 | 6 Comentarios


portada | subir